La cosa no podía ir a peor ….


Efectivamente, las cosas no podrían salir peor. Si he tardado tanto en escribir, es porque el problemilla informático del que os hablé, se ha agravado tanto, que ya no tengo ordenador (está en el servicio técnico, y me han dicho que hay que formatear); de hecho, estoy escribiendo esta entrada desde un portátil que me ha dejado un colega (ya que, encima, mañana tengo que entregar unas prácticas obligatoriamente). Por si fuera poco, el Sábado por la noche me puse malísimo, y aún sigo en la cama intentando recuperarme de esta especie de gripe, mucho más agresiva que las comunes. Además, otros problemas, hacen pensar en la eliminación de algún viaje.

Bueno, voy a centrarme primero en acabar las prácticas de Ingeniería que tengo que entregar, y luego, mientras me recupero, a ver si consiguen salvarme cierta información (necesaria para llevar a cabo los viajes) del disco duro del ordenador … Ya os contaré, pero la cosa no pinta bien.

Más problemas …


Me estoy retrasando en la publicación del relato del viaje a Marruecos, y es que todos los programas que utilizo de conversión de texto, fotos, publicación de blogs, … han dejado de funcionar misteriosamente; yo creo que el inexplicable suceso, está relacionado con la aparición de algunos virus en el ordenador hace algunas semanas, y aunque los conseguí eliminar, creo que han dejando dañado el registro de Windows. Seguiré luchando con las aplicaciones necesarias, a ver si consigo solucionarlo, y publicar cuanto antes lo de Marruecos, así como subir algunos vídeos. Además, tampoco me funciona la impresora, cosa que necesito para imprimir los mapas y documentos acerca de Malta. Con respecto a lo de Benidorm/Salou, no hemos llegado aún a ninguna conclusión clara, ya que aunque sonaba mejor Salou, Benidorm era más pronto, y el incremento del precio en el vuelo SCQ-BCN, ha hecho que volvamos a pensar si merece la pena uno u otro, y es que además del económico influyen otros muchos factores. De todas formas, como siempre, cuando sepa algo, ya os lo contaré …

Cambio de planes ???


Pues sí, tras muchas horas delante del ordenador intentando buscar ofertas que se ajusten a los horarios de mi novia (recordemos que curra en Galicia), me veo incapaz de llevar a cabo las dos escapadas a Benidorm y Salou: la primera, implica un vuelo directo desde Alicante a Santiago, Vio o Coruña para mi novia el Domingo día 10 de Mayo, cosa que es imposible (económicamente hablando); y la escapada de Salou, implica un vuelo directo de mi novia desde Santiago a Barcelona y luego bus a Reus, cosa que es bastante complicada de conseguir a un precio módico. Así que, volveremos a mantener extensas charlas telefónicas para seleccionar una de las dos opciones.

Por otro lado, decir que ya está en mi poder todo lo necesario para la escapada a Mónaco, incluidas las entradas al Gran Premio de Fórmula 1; sólo me queda pagar el hotel que reservamos en Marsella para el Lunes. De Malta, también está todo reservado; queda pagar el hotel y el traslado desde el Aeropuerto para cuando llegue mi colega de madrugada (los buses terminan a las 21:00).

Posibles nuevos planes …


Tras hablar con mi novia por teléfono, y analizar todas las posibilidades para el Puente de Mayo y el Puente de San Isidro, hemos decidido no hacer ningún viaje internacional en estas fechas, ya que los precios en cualquier compañía aérea son elevadísimos en comparación con otro fin de semana. Así que, aprovecharemos para vernos dos fines de semana alternativos: uno en Benidorm, y otro en Salou, destinos turísticos más acordes con los gustos de mi novia, pero que pueden venir muy bien para un par de fines de semana de relax. De esta forma, los puentes quedan para planear los viajes que llevaré a cabo en las dos semanas respectivamente posteriores a cada puente; como mucho, se puede incluir alguna escapadita en coche de ámbito nacional, o incluso provincial, ya que la oferta hotelera, también deja mucho que desear en dichas fechas.

Seguiré, pues, ultimando los detalles de Malta, mientras busco la manera de acabar el fin de semana en Benidorm; del mismo modo, se planeará el viaje a Cerdeña para Junio, acabando en Salou. Según vaya teniendo noticias, ya os iré informando …

Actualizaciones


Mientras escribo los relatos del viaje a Marruecos, ya he subido la Guía Personal de Marruecos; pronto, dejaré también algunos vídeos, y finalmente, la narración completa del impresionante viaje.

A la vez, estoy planificando bien lo de Malta, y gestionando las entradas al Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco a través del Club del Automóvil de Mónaco. Lo que ocurra en el Puente de Mayo y San Isidro, sigue siendo un misterio, ya que no depende de mí; en cuanto sepa algo, ya os lo contaré ….

Domingo de resacosix ….


Anoche salí un poco a dar una vuelta, y digo un poco, ya que cada vez los bares cierran antes; pero bueno, me dio tiempo a fijarme en las costumbres de la gente, en sus cambios, en sus rarezas, …, y es que no entiendo por qué si evolucionamos con todo, no podemos evolucionar también en la vida, y aumentar nuestra calidad de vida y así nuestra felicidad; cierto que no a todo el mundo le hace feliz la misma cosa … pero entonces, ¿por qué luego se quejan, si hace unos días aseguraban que era eso lo que les hacía felices? Si siempre queremos ir a la última, siempre queremos un coche mejor, un móvil más moderno, un ordenador más potente, ¿por qué no pensamos en nosotros mismos, y tratamos de vivir mejor, y divertirnos más? No sé; es muy raro ver como mucha gente desperdicia su vida, engañados dentro de un mundo que promete mejorías sólo a través de cosas materiales y superficiales …

El caso, es que como ya dije en anteriores entradas, yo seguiré siendo así (al que no le guste, ya sabe lo que tiene que hacer), viviendo así mi vida, y aprovechando cada minuto como si fuera el último.

Novedades


Me cuesta más acostumbrarme otra vez a la rutina en Madrid, que hacerme a las nuevas costumbres y culturas de un nuevo país visitado; pero bueno, más o menos, ya vuelvo a estar integrado en ese veloz vaivén de estreses que caracteriza a la capital. Del estómago, algo mejor, pero no recuperado del todo. La Universidad, más o menos como siempre. Y en lo que a la situación viajera se refiere, no hay muchas novedades: el próximo proyecto (sin tener claro aún lo que pasará en el Puente de Mayo), será Malta, aunque tendremos que llevar a cabo algunas modificaciones debido a ciertos imprevistos relacionados con las fechas de exámenes del que será mi compañero de viaje en esta aventura. Después de Malta, visitaremos nuevamente Girona, y ya, el próximo proyecto casi confirmado en su totalidad, será Mónaco (para ver la Fórmula 1), con extensión a Niza y Marsella; a lo mejor hay alguna pequeña escapada en San Isidro, pero serían destinos nacionales, o como mucho, Andorra o Munich (está sin confirmar, ya que no depende de mí). A la vuelta de Marsella, y casi sin tiempo para planearlo bien, nos vamos a Zurich, para ver las Cataratas del Rhin, y de ahí, a Liechtenstein o Austria (aún sin confirmar). Tras una pausa viajera, que coincidirá con el final oficial de la Carrera, nos iremos a celebrarlo a las costas de Cerdeña y/o Port Aventura. El planning de este último, tampoco está sin confirmar; aunque la base de todos está clara, y la mayoría de los vuelos reservados, falta concretar vueltas y extensiones, que estarán en función de la disponibilidad de terceras personas; según se vayan concretando cosas, ya os iré informando …

Recuperándome de Marruecos …


El caso, es que no he venido demasiado cansado, ni he tenido allí ningún problema de gripes, insolaciones, dolores de estómago, ni nada parecido, pero al llegar aquí, parece que anda algún virus suelto, en el agua o yo qué sé dónde … lo cierto es que estamos algo malos del estómago; a lo mejor ha sido el cambio, pero no somos los únicos, ya que hay más gente de nuestro círculo, que se encuentra en la misma situación ….

Espero irme recuperando poco a poco, y retomar lo antes posible la rutina, tanto en el ámbito universitario, como en ese afán mío por conseguir las mejores ofertas para próximos viajes …

He vuelto de mi ruta por Marruecos …


Ya he vuelto de esta intensa aventura en Marruecos; había estado dos veces, anteriormente, en Tánger, pero los rincones visitados en esta escapada han sido los encargados de demostrarme lo bonito que es Marruecos, de introducirme de lleno en sus culturas repletas de contrastes, aromas, colores y otras sensaciones que inundarían todos mis sentidos … y es que parece mentira, que tan cerca, nos encontremos gente de tan lejos, culturas tan antiguas, construcciones que parecen sacadas de un cuento …

Antes de narraros mis aventuras vividas, he de decir que, llevando la contraria a muchas opiniones leídas en diferentes foros, en las tres veces que he estado en Marruecos, no me he encontrado con ningún peligro (está claro que hay que extremar las precauciones), no ha habido ningún malentendido con nadie, no he tenido que sobornar a nadie, no me han robado nada, y no me he topado con nadie que no mostrara cierta amabilidad hacia el visitante; es cierto que los falsos guías y vendedores pueden resultar pesados en ocasiones, pero más allá de Tánger o Marrakech la sensación de agobio desaparece.

 OH's

Aclarado esto, empiezo con el relato del viaje: nuestra aventura comenzaría en Fez, centro cultural e histórico del país (de hecho, hubiera sido la capital en algún momento de la historia). En Fez, se encuentra el conjunto peatonal más grande del mundo; por supuesto, me estoy refiriendo a la antigua medina que constaría de tres áreas bien diferenciadas: el barrio de los andalusíes, el barrio de los kairuaníes, y el barrio de los meriníes.. Actualmente, se divide en la zona nueva (al sur de la estación de tren), Fez El Jedid (zona amurallada más antigua, fruto de la unión almorávide del barrio andalusí y el kairuaní), y Fez El-Bali (la gran medina, declarada Patrimonio de la Humanidad). Pasear por su medina, ya es toda una aventura y un reto para el visitante con prisa; aún así, hay que destacar ciertos lugares de parada obligatoria, como la zona amurallada, el Palacio Real, el antiguo barrio judío (Mellah), las Tumbas Meriníes (y sus vistas panorámicas), y como no, el escondidísimo zoco de los curtidores. En los alrededores de la estación, es muy fácil encontrar alojamientos muy económicos, y por un euro, un taxi te acerca hasta la puerta de la medina.

 Mezquita (Medina de Fez)

La siguiente parada, era la cercana Meknès, muy bien comunicada por tren desde Fez. Meknès fue importante desde que Mulay Ismail trasladara aquí la capital desde Fez, construyendo una preciosa Villa Imperial al lado de la antigua medina; aunque fue fundada hace más de diez siglos, lo que actualmente vemos de dicha medina, fue obra de los almorávides. En esta población menos turística (menos agobios, sin vendedores, sin falsos guías, más barata, …), os recomiendo que visitéis la gran puerta de la medina, la Gran Mezquita (en el centro de la medina), la Villa Imperial (con los restos del palacio y el gran estanque), y el Mausoleo de Mulay Ismail.

Gran Puerta (Medina de Meknès)

Continuamos hacia Rabat, capital del país, y también muy bien comunicada por tren y autobús. Fe fundada en el siglo XII, por los almohades, alrededor de un ribat (monasterio fortificado), y d ahí su nombre. Después de ver varias medinas, ésta no os va a sorprender demasiado; lo que sí que os recomiendo es que veáis las murallas (10 minutos andando desde la estación, hacia la izquierda), la mezquita (10 minutos andando desde la estación, hacia la derecha), el Palacio Real y la Torre de Hassan (15 minutos desde la estación, andando de frente). Del Palacio Real únicamente se pueden visitar los jardines, ya que sigue en uso por el actual rey. Sin embargo, si tenéis poco tiempo, os recomiendo que vayáis primero a la Torre Hassan (antiguo alminar de la mezquita, que sin duda os recordará a la Giralda de Sevilla, ya que fueron construidos en la misma época), y al Mausoleo de Mohamed V, que alberga las tumbas de Hassan II y su hermano Mulay Abdellah.

Torre Hassan (Rabat)

Siguiendo con las ciudades bien comunicadas por tren, llegamos a Casablanca (se puede llegar a Casa Port, en el puerto, o Casa Voyageurs, en el centro moderno); se trata de una ciudad moderna, llena de contrastes, y gran variedad de gentes, pero sin apenas algún atractivo turístico, exceptuando su majestuosa Mezquita de Hassan II, la más grande del mundo tras la Meca. Si váis andando desde la estación del puerto hasta la Mezquita, por el paseo marítimo, casi al final, os encontraréis con el mítico Rick’s Café, regentado por una estadounidense, que se ha encargado de que al entrar, te sientas como en una escena de la famosa película.

Mezquita Hassan II (Casablanca)

Tras coger un vuelo interno (muy puntuales y económicos), y esperar varias horas para que nos dieran el coche de alquiler, nos dirigíamos ahora al Sahara, concretamente a un campo de dunas en Merzouga, cercano a la frontera argelina. La ida, la haríamos por la ruta norte, viendo así, las Gargantas del Daddes (formaciones rocosas impresionantes), el Valle de las Rosas (enormes cultivos de rosas para perfumes y cremas), Tinerhir y las Gargantas del Todra (las más conocidas de Marruecos; grandes desfiladeros con alguna casa excavada en la matriz rocosa, entre los que discurren pequeños cursos de agua cristalina procedente del deshielo del cercano Atlas). Llegaríamos finalmente a Erfoud, cuyos alrededores están asentados en las dunas más altas de Marruecos, y a partir de aquí, siguiendo varias pistas y caminos de tierra, nos topamos con nuestro alojamiento, una construcción en forma de kashba tradicional en las mismas dunas … impresionante … había luna llena, y la silueta azulada de las dunas más altas, era un regalo para nuestra vista.

Carretera hacia Erfoud

Con la amabilidad que les caracteriza, los encargados del hotel, nos hicieron la cena, pese a llegar tardísimo; nos trataron de maravilla, y una vez saciadas nuestra hambre y sed, salimos con el encargado a la zona de la piscina … tras algunas explicaciones, historias y chistes, subimos a descansar, no sin antes hacer multitud de fotos hacia todos los lados … era increíble estar allí.

Dunas, desde el hotel

Nos levantamos a las cinco menos cuarto para ver amanecer en el desierto, y valió la pena: pronto nuestro sueño se vio camuflado con la magia de lugar; era impresionante el juego de luces y sombras acompañado con el contraste cromático que nos ofrecían los diminutos granos de cuarzo de las arenas, en función de la posición del sol. Nada de lo que os cuente, ninguna foto, ni ninguna guía, se aproximarán a la increíble realidad que se palpa al verlo con vuestros propios ojos.

Campo de dunas, cercano a Merzouga

Tras un delicioso desayuno y unos baños en la piscina, nos fuimos a Merzouga, la Puerta del Desierto, para luego continuar hacia Ouarzazate, esta vez por la ruta sur. Además del arco de acceso al desierto, en Merzourga, podéis ver el lago salado, la gran duna, multitud de puestos con rosas del desierto espectaculares, y lo que resulta más impresionante, lo pintoresco de sus aldeas tradicionales. A medio camino entre Merzouga y el precioso valle del Draa, paramos a hacer algunas fotos y a buscar fósiles; el sitio es ideal para ello; hay cientos de fósiles marinos pertenecientes a unos bichitos que hoy en día llamaríamos calamares.

Fósiles (alrededores de Merzouga)

Después de cruzar varios Regs (desiertos de piedras negruzcas, debidos a la erosión del viento, que elimina la fracción fina, dejando a la vista sólo los elementos más duros), llegamos al Valle del Draa, entre Zagora y Agdz, donde, entre multitud de palmerales, podemos contemplar cientos de kashbas y otras edificaciones de barro, en ruinas.

Valle del Draa

Al fin, llegamos a Ouarzazate, el llamado Hollywood de Marruecos, y pronto descubriríamos por qué. Nos dimos un baño en la helada piscina, y tras una compensación térmica con una relajante ducha de agua caliente, fuimos viendo algunas de las edificaciones más importantes de la ciudad, así como otros decorados artificiales, que nos recordaban igualmente a multitud de películas (Sahara, La joya del Nilo, Gladiator, …); vimos, incluso, que había un Museo del Cine, pero era tarde, y nos fuimos a cenar; vimos la impresionante kashba Taourirt, y planeamos levantarnos algo antes al día siguiente, para poder entrar al Museo del Cine.

Kashba Taourirt (Ouarzazate)

Tras algunas cervezas en el bar, que además ofrecía música en vivo, nos fuimos a dormir para levantarnos prontito. Así fue, a las ocho de la mañana, después de un increíble desayuno, ya estábamos en el Museo del Cine. Impacta mucho, ver cómo la magia de algunas escenas de tantas películas termina donde se aprecia que las columnas o los templos están hechos de cartón-piedra. Si os gusta el cine, la verdad, es que merece la pena entrar; además, se conservan algunas cámaras antiguas y otros objetos de la historia del cine en la región.

Decorado (Museo del Cine, Ouarzazate)

A continuación, partimos hacia Aït ben Haddou, una kashba espectacular; quizás la más conocida e impresionante; sin duda alguna, a mí la que más me ha gustado. Es una inmensa fortificación de barro, en la que apenas viven ya sus gentes, y que poco a poco se ha ido restaurando con fondos de la UNESCO. Se accede por un riachuelo que baja de las montañas (en dromedario o mojándose los pies, a gusto del bolsillo de cada uno), y luego por la izquierda o por la derecha, ya que la puerta central tan sólo es un decorado de cine (La joya del Nilo).

Aït ben Haddou

Después de un par de vueltas por la zona, panorámicas desde el punto más alto, y aprovisionamiento de líquidos, continuamos hacia el imponente Alto Atlas, una enorme cordillera que recorre todo el Norte de África, alcanzando su punto más alto en Marruecos (pico J’bel Toukbal, de 4167 metros). Además de los bellos paisajes caracterizados por los contrastes entre las cumbres más altas y las laderas más bajas, os recomiendo que os detengáis en alguno de los típicos pueblecillos que encontraréis a ambos lados de la carretera; parecen sacados de un documental. Para los amantes de los minerales (sobre todo geodas), éste es el punto: cientos de puestos y vendedores ambulantes inundan los pseudo-arcenes de la tortuosa carretera, mostrando sus coloridas piedras.

Pueblos del Atlas  

Cuando la influencia climática de la montaña deja de notarse, y empieza a hacer mucho calor, estaremos a escasos kilómetros de Marrakech, la última de nuestras paradas. Fundada en el siglo XI por los almorávides, ha sido muchas veces capital del imperio marroquí, y de ahí su nombre. De Marrakech, os recomiendo visitar las tumbas saudíes (cementerio de la dinastía saudí), las murallas (más de 19 kilómetros), puertas, medina, palmeral, y la recientemente inaugurada estación de tren; después de tanto andar, iros a cenar a la mítica Plaza Jemâ’ El F’na; no es cara, y para nada es peligrosa, aunque a veces te puedas sentir acosado por los comerciantes; nosotros cenamos en el puesto SIMO, y os aseguro que si elegís dicho puesto para cenar, no os váis a arrepentir; llena de charlatanes, graciosos e embaucadores camareros es un lugar dónde pasaréis una divertida velada.

Plaza Jemâ’ El F’na (Marrakech)

Para completar el viaje, dormiríamos en un Riad (casa o palacete antiguo, reformado y convertido en hotel sencillo, que también os recomiendo, mucho antes que cualquier hotel de lujo) típico, donde el trato fue más que familiar. Desayunamos, y cogimos una amplia gama de vuelos que nos traería a casa de la forma más barata posible …

Me piro al Sahara …


Pues sí, ha llegado el gran día; dentro de poco tiempo, cogeré un vuelo a Casablanca, para empezar mi gran aventura por las majestuosas ciudades imperiales, Marrakech, el Alto Atlas, y el fascinante Desierto del Sahara. Espero que todo salga bien, y a la vuelta, poder contaros mis aventuras, que supongo, no serán pocas.

Que paséis una buena Semana Santa; hasta la vuelta …